domingo, 16 de marzo de 2014

CARTOGRAFIAS







RUINAS ARQUEOLÓGICAS DE POMPEYA

Termas Suburbanas: Construidas en época de Augusto. Estas termas destacan
por sus innovaciones arquitectónicas y sus decoraciones. Por su ubicación a
extramuros, han sido continuamente saqueadas. En la parte baja se halla el
complejo termal, mientras que el piso superior se hallaban tres apartamentos.
Destaca el fresco, que representan escenas eróticas, una de ellas con dos
mujeres, único en la pintura romana. En el vestuario había un total de 16 cuadros
eróticos parece indicar que eran un reclamo de los servicios que allí se
prestaban. También destaca el mosaico de Marte en la fuente del frigidarium. A
diferencia del resto de termas pompeyanas, estas no presentan distinción
masculina - femenina.

Puerta Marina y Muralla: Pompeya tiene siete puertas. Era la puerta de acceso al
mar. Cuenta con dos vanos uno reservado a los peatones, que posteriormente se
unían bajo una bóveda de cañón. Las murallas pertenecen al siglo VI a.c. Con la
colonización romana bajo el mandato de Sila, parte de la muralla fue demolida y
se construyeron villas y unas termas. En la antigüedad se conocía como puerta
de Neptuno. No era una entrada importante debido a la fuerte pendiente de la
calle que la hacía inaccesible para el tránsito de carruajes.

Villa Imperial: Reformada tras el terremoto del 62, esta decorada con pinturas
del tercer y cuarto estilo. La villa posteriormente fue adquirida por orden del
Prefecto Imperial, Tito Suedio Clemente, para el Estado, y se demolió la parte
alta de la villa para la ampliación del templo de Venus

Templo de Venus: Esta dedicado a la diosa Venus, protectora de Lucius
Cornelius Sulla. Posiblemente era el templo más esplendido de los edificios
religiosos. Tras la erupción el templo fue expoliado

Templo de Apolo: Uno de los templos más antiguos de Pompeya. La estructura
actual es del siglo II A.c., fue reformado varias veces. A los lados del pórtico se
hallan las estatuas de Apolo y Diana. En el edificio se mezclan elementos
griegos.

La Basílica: Data del siglo II A.c. Estaba destinado a la administración de la
justicia y a las contracciones económicas. De planta rectangular dividida en tres
naves por columnas de barro cocido, con techo a dos aguas. La entrada principal
tiene un vestíbulo con forma de pórtico sostenido por pilastras. En el fondo, se
encuentra un pedestal de estilo heleno, el tribunal y el estrado donde se sentaban
los jueces. Conserva restos del primer estilo.
Si quieres ver como era Pompeya este blog ha hecho una gran reconstrucción

El Foro: Data del siglo II A.c., pero fue en el siglo I A.c. con la romanización
cuando se le doto de los edificios imperiales y las estatuas honorariae. Con una
tribuna para los oradores, a su alrededor se levantaban los edificios públicos,
religiosos y civiles más significativos. El Foro estaba porticado en sus tres lados.
Era el centro cívico y el corazón de la vida comercial de Pompeya.

Edificios de Administración Pública: Son edificios rectangulares, se cree que la
sala oriental era la de los magistrados, la central el tabularium y la otra la de los
decuriones. En la fachada sur se halla el comitium, recinto donde se reunía el
pueblo para ejercer sus derechos políticos y administrativos.

El Aedes Genii Augusti: Templo consagrado al culto del genio del emperador
Vespasiano Adosada a la pared del fondo esta el templo donde se custodiaba la
estatua del emperador

Santuario de los Lares Públicos: Se consagró a los dioses protectores de
Pompeya. El edificio esta recargado de hornacillas y columnas adosadas a la
pared. En el centro del área se halla el altar donde se realizaban los sacrificios.

El Macellum: Era el mercado principal de la ciudad. Data del siglo II A.c. y fue
reformado en varias ocasiones. La plaza interna, tenía en su centro, una rotonda
con 12 columnas que contenían un estanque con peces. En el patio porticado se
hallaban las tiendas. En el fondo a la derecha se vendía la carne y el pescado y a
la izquierda se ofrecían banquetes en honor al emperador.

Las Termas del foro: A ambos lados del horno se hallaban las salas de los
hombres y las salas de las mujeres. Los baños de los hombres tenían tres
entradas, mientras que la mujer tenía una entrada única, en la vía delle Terme. A
la palestra porticada se accedía por la vía de foro o a través del vestuario de los
hombres. Unos telamones separaban las hornacillas donde se guardaban los
ungüentos y los objetos de tocador. La bóveda esta decorado con bajorrelieves
de estuco.

Templo de la Fortuna Augusta: M. Tulios ordenó edificar este templo en honor
al emperador. En el interior estaba la estatua de la diosa.

Casa del Fauno: La casa del Fauno representa uno de los más bellos ejemplos de
vivienda de la antigua Pompeya. Es una de las domus más grandes de Pompeya.
Data del siglo II A.c. Ha sufrido varias reformas. Su primera fase de
construcción con dos atrios, un primer peristilo y un gran hortus. La entrada de
la izquierda estaba dedicada al recibimiento y la de la derecha a la parte privada
de la casa. A lo largo del corredor que flanquea el primer peristilo se halla el
establo, una letrina, un pequeño recinto termal y la cocina. El nombre de la casa
deriva de un bronce decorativo que representa un fauno danzante. En la entrada
aun se aprecia la inscripción latina HAVE, bienvenido. Se supone que era la
morada de P. Sila, sobrino del dictador Sila.

La Casa del Poeta Trágico: Típica domus, su nombre proviene del mosaico del
tablino, que representa un ensayo teatral. En la entrada de la casa se halla el
famoso mosaico del perro atado con una cadena, típico de las casas pompeyanas.
Sirvió de modelo a la novela Los últimos días de Pompeya.

La Casa de Sallustio: Es una de las más antiguas de Pompeya, siglo III a.c. El
bombardeo del 1943 la dañó. Según el sello hallado en 1806 pertenecía a A.Cossius Libanus y no C. Sallustius mencionado en la fachada. Se cree que la
casa se transformo en albergue por la gran cantidad de habitaciones. La
propiedad tenia cuatro tiendas, dos a cada lado de la entrada, una de las tiendas
se transformó en un Thermopolium. Destaca en el jardín la pintura de Acteón a
quien atacan los perros de la diosa Diana, al espiarla desnuda.

Casa de la pulsera de oro: La casa debe su nombre al descubrimiento de los
restos de una mujer que llevaba una pulsera de oro. La casa construida en tres
niveles, aprovechando los muros de la ciudad y la pendiente de la ladera. Sus
pinturas son del cuarto estilo. Destaca el triclinio y la fuente del jardín.

La casa del Cirujano: También es una de las más antiguas de Pompeya. En ella
se hallaron gran cantidad de instrumental quirúrgico de hierro y bronce; sondas,
obstréticos, catéteres, bisturís.... Posee pinturas del primer y cuarto estilo. Es el
primer ejemplo de una vivienda de estilo itálico encontrado hasta ahora en la
Campania.

Villa de los Misterios: Es la villa suburbana más famosa de Pompeya, con vistas
al mar, importante por su estructura arquitectónica y por la rica decoración de las
paredes y del suelo. fue reformada después del terremoto. Prácticamente todas
sus paredes se encuentran decoradas con pinturas. Probablemente la villa
perteneció a la familia de los Istacidii. Después del terremoto, la vivienda
señorial pasó a establecimiento agrícola.
Sin embargo, la fama de esta villa se debe principalmente a la grandiosa
decoración pictórica de una de las salas; el fresco del II estilo, que representa 29
figuras de tamaño natural, ha sido interpretado de diferentes formas: parece
simbolizar el rito de iniciación de las esposas en los misterios dionisíacos, la
dueña de la casa podría haber sido una ministra del culto de Dionisio. En el
tablino se aprecian pinturas del 3º estilo, inspirados en la pintura egipcia.

Necrópolis y Puerta del Vesubio: Puerta de origen samnita, se observan las
huellas de los proyectiles de Sila. Se conserva muy poco de esta puerta. En esta
necrópolis hallamos una tumba de toba en forma de asiento semicircular, típico
de los personajes femeninos importantes, perteneciente a Arellia Tertulla.

Casa del Príncipe de Nápoles: Propiedad de Albusio Celso. El edificio tiene
grandes salas con paredes decoradas y baños privados, que la distinguen como
una de las viviendas particulares más nobles de la ciudad. Las paredes están
decoradas con pinturas del cuarto estilo.

Las Termas Centrales: En el 62 se comenzaron a construir estas termas, hacia la
vía de Stabia, donde se daban las actividades económicas y sociales de
Pompeya. Eran unas termas mixtas.

La Casa de los Vettii: Perteneció a Aulo Vettio Restituto y a A.V. Conviva, dos
libertos, comerciantes de vino, según nos dicen los dos anillos encontrados y los
grafitis electorales. Estaba estructurada de forma que quedara separada la zona
señorial de la de servicio. A los lados del atrio hay dos cajas fuertes que
custodiaban dinero y objetos de plata. El salón es famoso por sus frescos de rojo
pompeyano. Pero la decoración más famosa es la de las miniaturas que
representan Amorcillos y que está en el frisio de la parte inferior de las paredes.

El Lupanar: Lupa a parte de significar loba, también significaba prostituta. Es el
único prostíbulo que se construyo para tal fin. Los demás lupanares poseían una
o dos habitaciones o se utilizaba la parte alta de la casa. En el lupanar había diez
habitaciones, las cinco en la planta baja y una letrina, y cinco más grandes en la
planta superior. Unos cuadros pintados en la entrada de cada habitación indicaba
la postura sexual de cada lupa. Las prostitutas solían ser esclavas griegas u
orientales. Las ganancias iban a parar el amo. En una de las habitaciones en el
yeso enlucido quedo grabada una moneda del año 72. En Pompeya aparecieron
veinticinco lugares dedicados a la prostitución. La Prostitución estaba clasificada: la delicatae y el famosae eran las prostitutas de alto standing, la
bustuariae ejercían su profesión en el área de la necrópolis (y eran las más
baratas ya que eran más viejas).

Foro Triangular: Se localiza en sur de la ciudad de cara al mar y al río Sarno. Se
accede a él a través de unas puertas monumentales. Forma parte del proyecto
urbanístico de la reforma de barrios de los teatros del siglo II A.c.

Teatro Grande: En época de augusto se añadieron las tribunas de honor. Tenía
una capacidad de unos 5.000 espectadores.

Teatro Pequeño: El odeón estaba destinado a los espectáculos musicales y a
recitar poesías. Según las inscripciones poseía una cubierta que le dotaba de una
acústica excelente. Una balaustrada que donde se conservan las gradas. Tenía
una capacidad de 1.500 espectadores.

La Casa de Julio Polibio: Era un acomodado panadero que en los grafittis
electorales, presumía de fabricar el mejor pan de la ciudad. En la casa se
hallaron tres esqueletos, dos varones y uno femenino, que se creen que
pertenecían a Julio y su familia.

La Casa de la Venus de la Concha: Casa de D. Lucretii Satrii Valentes. Una de
las bombas de 1943 cayó en esta casa. Destaca por su famosa pintura en la pared
sur del jardín Marte y una Venus navegando en una concha.

Anfiteatro: Es uno de los anfiteatros más antiguos que ha llegado a nuestros
días. Desde las escaleras exteriores accedemos a las gradas que podían acoger
aproximadamente 20.000 espectadores. No había áreas subterráneas bajo la
arena.

El Gimnasio Grande: Amplia palestra porticada con piscina en el centro; ocupa
una enorme área. Estaba porticado por tres de sus lados con columnas jónicas.
Las paredes exteriores tienen pinturas en el tercer estilo. Se han hallado gran
cantidad de graffitis.

La Puerta de Nocera y la Necrópolis: La puerta de Nocera se halla al sudeste de
la muralla. Era la vía hacia Nocera. Tras cruzar la puerta se halla la necrópolis
de gran importancia Destaca el edificio que Eumaquia, sacerdotisa de Venus y la
tumba de los Flavii.

Thermopolium de Vetutius Placidus: En Pompeya había 89, establecimiento
donde se servían comidas calientes y bebidas. El almuerzo, prandium, tenia
lugar fuera de la casa. Se servia a través de un mostrador que daba a la calle,
realizado de obra y a menudo decorado. En el mostrador estaban empotradas
cubas donde se hallaba la mercancía. En algunos la gente se podía sentarse en su
interior. También destaca el Thermopolia de Caupona. En algunos thermopolia
existía la zona del “viridarium”, un jardín cerrado donde los clientes podían
disfrutar a la fresca de su comida.

RUINAS ARQUEOLÓGICAS DE POMPEYA (introducción)

Introducción sobre el estilo decorativo.
El estilo decorativo de Pompeya marco un hito, se construyeron las más bellas
casas, y el jardín porticado sustituyó a la huerta. Las paredes anteriormente pintadas
simplemente de blanco, ahora se decora con estucos policromados imitando el mármol,
es el 1º estilo pompeyano. Posteriormente las paredes se pintaron de vistas panorámicas
de jardines y arquitecturas imaginarias, 2º estilo pompeyano, también los suelos fueron
adornados con mosaico en blanco y negro, con motivos geométricos. Al 2º estilo
pompeyano le siguió el 3º estilo pompeyano; Ornamental el esquema arquitectónico de
la pared asume un papel esencialmente ornamental, repleta de elementos decorativos y
pequeños cuadros con paisajes y naturalezas muertas. En el 4º estilo, el fantástico,
amplia las fantasías arquitectónicas del 2º estilo y el tono decorativo del 3º estilo.

SOCIEDAD EN POMPEYA

El tiempo se detuvo en la bulliciosa Pompeya aquel fatídico 24 de agosto del año
79 D.c., cuando las cenizas y la lava del Vesubio la sepultaron. Hasta entonces sus
habitantes no habían vivido mal.
Vida en Pompeya
En las tiendas de Pompeya se vendían perfumes orientales, telas finas, joyas,
especias de países lejanos y otras delicadezas. En sus calles no había casas bancarias,
pero sí existían dos prestamistas a los que acudían muchos comerciantes para conseguir
crédito.
La gente sencilla condenaba la avaricia y a los tipos que amasaban riquezas sin
disfrutar de ellas. Sin embargo, miraban con simpatía a los nobles que se entregaban a
los placeres carnales y exhibían sin pudor a sus queridas y favoritos.
Sobre todo, admiraban a los hombres locales que organizaban peleas de
gladiadores a sus expensas. Cuando se topaban con uno de ellos, los pompeyanos más
humildes sucumbían a su encanto. "Este edil está hecho como nosotros", se decían. “La
pasión por los combates en la arena hace la competencia al aprendizaje de la elocuencia
entre los jóvenes", se quejaba Tácito.
El entusiasmo del público con los gladiadores desembocaba muchas veces en
auténticas batallas campales, como cuando los pompeyanos se enzarzaron a puñetazos
con sus vecinos de Nuceria, una refriega que dejó algunos muertos y muchos heridos.
En el año 59, Nerón castigó a los habitantes de Pompeya con la clausura de los ludi
durante 10 años. Pero la sanción imperial quedó en suspenso.
El continuo ir y venir de inmigrantes llegados de las regiones norteafricanas
daba vida a las calles de la ciudad. En el puerto, donde llegaban productos de los lugares
más lejanos del Imperio, se hacía evidente el poder obtener dinero fácil. En Pompeya
uno podía hacer fortuna si sabía mover los hilos adecuados


La domus romana
En la fachada principal de la lujosa domus de Escauro había una pintura con
versos de Virgilio y dos carteles electorales que pedían el voto para un familiar de
Escauro. En los días previos a la erupción del Vesubio, la ciudad iba a celebrar sus
elecciones anuales para cubrir los puestos de ediles.
Afligido por la pérdida, el padre mandó construir un monumento funerario fuera
de la Puerta de Herculano. El consejo municipal asignó el terreno para el monumento y
para la colocación de una estatua ecuestre en el foro de la ciudad.
Varios esclavos servían en la mansión de los Escauro, decorada con estatuillas y
pintada de vivos colores rojizos que se combinaban con el blanco y el negro. Era una de
las pocas que tenía agua corriente y estaba dotada de un peristilo y dos atrios, en cuyas
paredes se exhibían grandes pinturas con motivos mitológicos.
Algunos esclavos sufrían en sus carnes la furia de su amo. Éste tenía la potestad
de castigar, vender, regalar o alquilar a sus esclavos. Pero no todos trataban con tanta
dureza a la servidumbre. Los nobles y los comerciantes más ricos podían permitirse el
lujo de mantener un esclavo médico, que solía ser considerado uno más del clan.
La devoción religiosa hizo que Pompeya estuviera plagada de estatuillas y
pequeños templos en honor de todo un ejército de divinidades mayores y menores,
muchas venidas de tierras lejanas.


El foro
El foro, un amplio espacio abierto con forma rectangular rodeado en tres de sus
lados por una columnata. Allí se encontraba el templo de Júpiter, Juno y Minerva, en
cuyo interior se mostraban los objetos que donaban los fieles como pago a los deseos
cumplidos. Vestido con toga, parte de la cual le cubría la cabeza, el sacerdote celebraba
los sacrificios de animales.
No sólo los dioses influían los pompeyanos. La astrología se consideraba
científica, otra cuestión era la defensa del mal de ojo.
Además de ser el centro religioso de la ciudad, el foro era el lugar donde el
duunviro iuri dicundo impartía justicia. Al lado se levantaba el edificio de los ediles,
cuyo trabajo era controlar los mercados y el transporte. En el foro se erguían multitud
de estatuas conmemorativas de la familia imperial o de ciudadanos locales de alguna
importancia.
Las mujeres pompeyanas tenían libertad y podían decidir en ciertos asuntos
domésticos: Salían de compras, podían cenar con los hombres, disponían de fortuna y
aportaban dinero para obras de beneficencia.
A pesar de esta relativa libertad, la sociedad pompeyana estaba dirigida por
hombres. El poder, el estatus y la buena suerte se expresaban a través del miembro viril.
La ciudad exhibía una sorprendente variedad de falos de todos los tamaños. Se podían
ver en las puertas de las casas, tallados en la calzada y en las entradas de muchos
negocios.


El día a día de los pompeyanos
En la vía de la Abundancia había un buen número de tabernas, donde el pueblo
llano bebía vino y comía guisos de legumbres. Los que poseían más dinero tenían la
posibilidad de degustar un delicioso cabrito al estilo parto. Otros acudían para calentar
sus alimentos (no todos tenían un horno en casa).
Una de las tabernas más populares era la de Aselina, cuyo mostrador en forma
de L daba a la calle. Una escalera conducía al piso superior, con habitaciones que
utilizaban algunas prostitutas para su trabajo.
En Pompeya había un conocido burdel, detrás de las termas Estabianas, que
tenía cinco habitaciones, cada una de ellas provista de una cama empotrada y una serie
de pinturas de contenido erótico explícito. Sus paredes mostraban multitud de grafittis
jactanciosos. La mayor parte del estilo "Fósforo estuvo aquí follando" o "Eché un buen
polvo por un denario".
Los ricos nobles evitaban el burdel y las tabernas. Estas prácticas populares eran
de mal tono, y un aristócrata estaba perdido si le pillaban bebido en una de ellas o en
compañía de una prostituta. En compensación se citaban en sus respectivas casas para
disfrutar de banquetes con vinos locales.


La política es cosa de unos pocos
Frente a ese aspecto brillante, estaba la pobreza de los campesinos y las
condiciones simplemente inhumanas de los esclavos.
En todo caso, la actividad política de quienes podían ejercer los derechos
ciudadanos era lo suficientemente intensa como para que se hayan encontrado más de
3.000 pintadas de apoyo a candidaturas políticas.
La vida pública estaba dirigida por las familias poderosas de la ciudad, familias
que situaban en torno a ellas unos amplios grupos. Es muy probable que, de los 4.000 o
5.000 pompeyanos con derecho a voto, casi todos pertenecieran a algún grupo dirigido
por un líder de opinión que decidiera el sentido de su voto.
De hecho, el número de clientes que se controlaba era una de las tres cualidades
básicas requeridas para quien quisiera entrar en política. Las otras eran las cualidades
personales, que incluían una buena formación para ser administrador, y el contar con un capital. El resultado era que la élite mantenía en sus manos las riendas de la maquinaria
social


El sexo
Aunque el amor romántico tenía poco que ver en la institución matrimonial, sí
era una fuerza poderosa para muchos ciudadanos. “La mayoría de las mujeres recién
casadas lo máximo a lo que podían aspirar era sentir algún afecto por el hombre mayor
que las había desposado, o incluso rezar por una prematura viudedad para convertirse en
una oferta atractiva de cara a unas segundas nupcias”.
Pero lo que era omnipresente en la ciudad era el erotismo y el sexo, dirigido
especialmente a los hombres. Además de las múltiples referencias de los graffiti, las
estimaciones más conservadoras hablan de que Pompeya contaba con diez burdeles.
Los precios de las prostitutas oscilaban según su edad y belleza, el aspecto del cliente y
los servicios requeridos. El escalón más bajo era el de las viejas prostitutas que
trabajaban en el cementerio. Todas las profesionales del sexo estaban obligadas a
registrarse y pagar una tasa. En aquel mundo, la virtud principal de la sexualidad era
conseguir la propia satisfacción del modo más directo posible, por lo que la violencia
sexual despertaba incluso una perversa admiración. Y lo que marcaba la masculinidad
era el papel activo, lo contrario era señal de afeminamiento.


La moral de la época estaba muy determinada por el deseo de controlar la
fertilidad de las mujeres de clase alta de la época. Quizá por eso, el adulterio de la mujer
se castigaba con penas muy severas, mientras que el del hombre era en la práctica, ya
que no legalmente, inmune a las sanciones.



viernes, 17 de enero de 2014

CARTA DE PLINIO EL JOVEN A TÁCITO CON TRADUCCIÓN (PARTES MAS IMPORTANTES)

C. PLINIVS, TACITO SVO S.

[1] Petis ut tibi auunculi mei exitum scribam, quo uerius tradere posteris possis. Gratias ago; nam uideo morti eius si.celebretur a te immortalem gloriam esse propositam.

[4] Erat Miseni classemque imperio praesens regebat. Nonum kal. Septembres hora fere septima mater mea indicat ei adparere nubem inusitata et magnitudine et specie.

[5] Vsus ille sole, mox frigida, gustauerat iacens studebatque; poscit soleas, ascendit locum ex quo maxime miraculum illud conspici poterat. Nubes incertum procul intuentibus ex quo monte (Vesuuium fuisse postea cognitum est) oriebatur, cuius similitudinem et formam non alia magis arbor quam pinus expresserit.

[6] Nam longissimo uelut trunco elata in altum quibusdam ramis diffundebatur, credo quia recenti spiritu euecta, dein senescente eo destituta aut etiam pondere suo uicta in latitudinem uanescebat, candida interdum, interdum sordida et maculosa prout terram cineremue sustulerat.

 [9] Vertit ille consilium et quod studioso animo incohauerat obit maximo. Deducit quadriremes, ascendit ipse non Rectinae modo sed multis (erat enim frequens amoenitas orae) laturus auxilium.

[10] Properat illuc unde alii fugiunt, rectumque cursum recta gubernacula in periculum tenet adeo solutus metu, ut omnes illius mali motus omnes figuras ut deprenderat oculis dictaret enotaretque.

[11] Iam nauibus cinis incidebat, quo propius accederent, calidior et densior; iam pumices etiam nigrique et ambusti et fracti igne lapides; iam uadum subitum ruinaque montis litora obstantia. Cunctatus paulum an retro flecteret, mox gubernatori ut ita faceret monenti 'Fortes' inquit 'fortuna iuuat: Pomponianum pete.'
.
[13] Interim e Vesuuio monte pluribus locis latissimae flammae altaque incendia relucebant, quorum fulgor et claritas tenebris noctis excitabatur. Ille agrestium trepidatione ignes relictos desertasque uillas per solitudinem ardere in remedium formidinis dictitabat. Tum se quieti dedit et quieuit uerissimo quidem somno; nam meatus animae, qui illi propter amplitudinem corporis grauior et sonantior erat, ab iis qui limini obuersabantur audiebatur.

[16] Sub dio rursus quamquam leuium exesorumque pumicum casus metuebatur, quod tamen periculorum collatio elegit; et apud illum quidem ratio rationem, apud alios timorem timor uicit. Ceruicalia capitibus imposita linteis constringunt; id munimentum aduersus incidentia fuit.

[17] Iam dies alibi, illic nox omnibus noctibus nigrior densiorque; quam tamen faces multae uariaque lumina soluebant. Placuit egredi in litus, et ex proximo adspicere, ecquid iam mare admitteret; quod adhuc uastum et aduersum permanebat.

[18] Ibi super abiectum linteum recubans semel atque iterum frigidam aquam poposcit hausitque. Deinde flammae flammarumque praenuntius odor sulpuris alios in fugam uertunt, excitant illum.

[19] Innitens seruolis duobus adsurrexit et statim concidit, ut ego colligo, crassiore caligine spiritu obstructo, clausoque stomacho qui illi natura inualidus et angustus et frequenter aestuans erat.

[20] Vbi dies redditus (is ab eo quem nouissime uiderat tertius), corpus inuentum integrum inlaesum opertumque ut fuerat indutus: habitus corporis quiescenti quam defuncto similior.
.

[22] Vnum adiciam, omnia me quibus interfueram quaeque statim, cum maxime uera memorantur, audieram, persecutum. Tu potissima excerpes; aliud est enim epistulam aliud historiam, aliud amico aliud omnibus scribere. Vale.



C. PLINIO a su querido Tácito, salud

[1] Pides que te escriba la muerte de mi tío para poder transmitirla a la posteridad con más veracidad. Te doy las gracias, pues veo que a su muerte, si es celebrada por ti, se le ha planteado una gloria inmortal.

[4] Estaba en Miseno y presidía el mando de la flota. El día 24 de agosto en torno a las 13 horas mi madre le indica que se divisa una nube de un tamaño y una forma inusual..

[5] Él, tras haber disfrutado del sol,  y luego de un baño frío, había tomado un bocado tumbado y ahora trabajaba; pide las sandalias, sube a un lugar desde el que podía contemplar mejor aquel fenómeno. Una nube (no estaba claro de qué monte venía según se la veía de lejos; sólo luego se supo que había sido del Vesubio) estaba surgiendo. No se parecía por su forma a ningún otro árbol que no fuera un pino.

[6] Pues extendiéndose de abajo arriba en forma de tronco, por decirlo así, de forma muy alargada, se dispersaba en algunas ramas, según creo, porque reavivada por un soplo reciente, al disminuir éste luego,  se disipaba a todo lo ancho, abandonada o más bien vencida por su peso; unas veces tenía un color blanco brillante, otras sucio y con manchas, como si hubiera llevado hasta el cielo tierra o ceniza.

[9] Cambia de plan y lo que había empezado con ánimo científico lo afronta con el mayor empeño.  Sacó unas barcas con cuatro filas de remos y embarcó dispuesto a ayudar no sólo a Rectina, sino también a muchos (pues lo agradable de la costa la había llenado de bañistas).

[10] Se apresura a dirigirse a la parte de donde los demás huyen y mantiene el rumbo fijo y el timón hacia el peligro, estando sólo él libre de temor, de forma que fue dictando a su secretario y tomando notas de todas las características de aquel acontecimiento y todas sus formas según las había visto por sus propios ojos.

[11] Ya caía ceniza en las naves, cuanto más se acercaban, más caliente y más densa; ya hasta piedras pómez y negras,  quemadas y rotas por el fuego; ya un repentino bajo fondo y la playa inaccesible por el desplome del monte. Habiendo vacilado un poco sobre si debía girar hacia atrás, luego al piloto, que advertía que se hiciera así, le dice: «La fortuna ayuda a los valerosos: dirígete a casa de Pomponiani».

[13] Entre tanto desde el monte Vesubio por muchos lugares resplandecían llamaradas anchísimas y elevadas deflagraciones, cuyo resplandor y luminosidad se acentuaba por las tinieblas de la noche. Mi tío, para remedio del miedo,  insistía en decir que debido a la agitación de los campesinos, se habían dejado los fuegos y las villas desiertas ardían sin vigilancia. Después se echó a reposar y reposó en verdad con un profundísimo sueño, pues su respiración, que era bastante pesada y ruidosa debido a su corpulencia, era oída por los que se encontraban ante su puerta.

[16] A la intemperie de nuevo se temía la caída de piedras pómez a pesar de ser ligeras y carcomidas, pero se escogió esta opción comparando peligros; y en el caso de mi tío, una reflexión se impuso a otra reflexión, en el de los demás, un temor a otro temor. Atan con vendas almohadas colocadas sobre sus espaldas: Esto fue la protección contra la caída de piedras.

[17] Ya era de día en otros sitios y allí había una noche más negra y más espesa que todas las noches. Sin embargo muchas teas y variadas luminarias la aliviaban. Se decidió dirigirse hacia la playa y examinar desde cerca qué posibilidad ofrecería ya el mar; pero éste permanecía aún inaccesible y adverso.

[18] Allí echado sobre una sábana extendida pidió una y otra vez agua fría y la apuró. Luego las llamas y el olor a azufre, indicio de las llamas,  ponen en fuga a los demás. a él lo alertan.

[19] Apoyándose en dos esclavos se levantó e inmediatamente se desplomó, según yo supongo, al quedar obstruida la respiración por la mayor densidad del humo, y al cerrársele el esófago, que por naturaleza tenía débil y estrecho y frecuentemente le producía ardores.

[20] Cuando volvió la luz (era el tercer día, contando desde el que había visto por última vez) se halló su cuerpo intacto, sin heridas y cubierto tal y como se había vestido. El aspecto era más parecido a una persona dormida que a un cadáver.

[22] Únicamente añadiré que he narrado todo en lo que yo había estado presente y lo que había oído inmediatamente, cuando se recuerda la verdad en mayor medida. Tú seleccionarás lo más importante; de hecho, una cosa es escribir una carta y otra escribir historia, una cosa es escribir a un amigo y otra a todos. Adiós.


Si queréis leer completa esta carta de Plinio con traduccion pinchad aquí

LOS TESTIMONIOS DE PLINIO EL JOVEN Y PLINIO EL VIEJO

Plinio el joven 

Cayo Plinio Cecilio Segundo conocido como Plinio el Joven, fue un abogado, escritor y científico de la antigua Roma. Nace en el año 61 en Como, Italia y muere el 112 en Circa, Bitinia.

Cuando era niño perdió a sus padres y quedó a la tutela de Lucio Verginio Rufo, y posteriormente adoptado por su tío Plinio el Viejo.

Este lo manda a estudiar a Roma y comienza su carrera de leyes a los 19 años de edad, y de forma honesta fue ascendiendo en el “cursus honorum”.

Fue “flamen Divi Augusti”,”decemvir litibus iudicandis”, “sevir equitum Romanorum” , ”quaestor imperatoris”,”cónsul seffectus”, tribuno de la plebe, cuestor urbano y tribuno militar. Prácticamente ejerció todos los cargos públicos más importantes de Roma y esto le permitió contribuir en la organización del imperio.

Escribió numerosas cartas pero una de las más importantes y relevantes con referencia a Pompeya es la carta que le escribe a Tácito sobre la Erupción del Vesubio.

En esta carta Plinio el Joven responde a Tácito narrándole la historia de la muerte de su tío, esta historia comienza el 24 de agosto en torno a las 13 horas. Tácito quería conocer más acerca de la muerte de Plinio el Viejo para poder escribir sobre él. Plinio el Joven estuvo de acuerdo con esto ya que pensaba que gracias a los escritos de Tácito su tío Plinio el Viejo perduraría más en el tiempo. Al final de la carta añade que él solo ha escrito sobre lo que había estado presente u oído inmediatamente, cuando recuerda la verdad en mayor medida.  


Plinio el viejo

Gayo Plinio Segundo, conocido como Plinio el Viejo, fue un escritor latino, científico, abogado, naturalista y militar romano. Nace en el año 23 en Como, Italia y muere el 79 en Estabia el 25 de agosto.

Plinio Segundo fue miembro de la clase social de los caballeros romanos. Su padre lo envió a Roma y confió su educación a uno de sus amigos, el poeta y general Publio Pomponio

En Roma, Plinio estudió botánica en el jardín de Antonio Castor y conoció los antiguos árboles-lotos en los terrenos que habían pertenecido en su día a Craso. Bajo la influencia de Séneca, llegó a ser un estudiante apasionado de la filosofía y la retórica y comenzó a ejercer la profesión de abogado. Participó en la campaña militar contra los germanos.

Durante el mandato de Nerón vivió principalmente en Roma, donde asistió a la construcción de la Domus Aurea de Nerón. Bajo el principado de su amigo Vespasiano, se reincorporó al servicio del estado como procurador en la Galia Narbonense y en la Hispania Tarraconense.

Algunas de sus obras fueron citadas en la obra de Tácito “Anales”

El 24 de agosto de 79, cuando se produce la erupción del Vesubio que sepultó a Pompeya y Herculano, se encontraba en Miseno. Queriendo observar el fenómeno más de cerca y deseando socorrer a algunos de sus amigos que se encontraban en dificultades sobre las playas de la bahía de Nápoles, atravesó con sus galeras la bahía llegando hasta Estabia, donde murió, posiblemente asfixiado, a la edad de 56 años.